No deja de sorprenderme la cantidad de veces que he estado a nada de rendirme y me digo “Suck it up. Go on”, sobretodo cuando pienso que ya no puedo más. Aún puedo dar un poco más, caminar un par de pasos más, ir un poco más lejos. Retener un tiempo más las lágrimas. Anda que si se puede, que esto es sólo un contratiempo.
Todos los días entre semana desde el miércoles pasado he estado llegando a mi casa tarde, entre 11pm y 2am. Ayer me metí en problemas por eso y le tuve que bajar a 9:30pm. De todos esos días, sólo hoy me preguntaron si había llegado bien a mi casa. De todas las personas a las que vi, sólo una persona se preocupó. Ahí tienes quiénes son los buenos amigos.